viernes, 11 de junio de 2021

Clases de Religión: ¿Ser, hacer, o los dos?

 

Clases de Religión: ¿Ser, hacer, o los dos?

 Por Julia Gutiérrez Lerones. Delegada de Enseñanza. Archidiócesis de Valladolid

http://www.archivalladolid.org/web/clases-de-religion-ser-hacer-o-los-dos/

Se acerca el final de curso y con ello se abre el periodo de formalización de las matrículas, por lo que es buena ocasión para recordar poner la X en la casilla de la asignatura de Religión y Moral Católica.

Este curso eligieron Religión en Valladolid 46.409 alumnos de un total de 66.855. Esto indica que las familias valoran altamente la formación integral que reciben sus hijos con nuestra asignatura que es de oferta obligada para los centros escolares y de libre elección para los alumnos. Los porcentajes en Castilla y León también son buenos pues 7 de cada 10 alumnos se matricularon este curso que termina.

La Religión en la escuela es más que una necesidad debido a que nuestra actualidad social y educativa reclama personas bien formadas, virtuosas en sus relaciones y atentas al cuidado del entorno.

La nueva ley educativa LOMLOE nos empuja a subrayar que lo más importante es la formación integral de la persona partiendo del ser, no del hacer. Decimos esto porque su carácter marcadamente competencial obliga a que el currículo de las distintas materias se centre más en las competencias, en el hacer, que en los conocimientos.

La LOMLOE ha recibido muchísimas críticas porque desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional se han devaluado el conocimiento memorístico, las clases donde los conocimientos son centrales, resaltando que lo importante es la competencia.

Desde nuestra asignatura no tenemos miedo a desarrollar competencias. Podemos hacerlo pues nuestros conocimientos miran al bien común, a la justicia, al desarrollo integral y solidario de cada persona y pueblo, al cuidado integral del creado, a la creación de puestos de trabajo o al establecimiento en la sociedad de principios éticos, vida de valores y virtudes que promocionan a la persona, a las sociedades y respetan el creado.

Lo que sí criticamos, de modo constructivo, es que la educación integral no se funde en la afirmación de que el SER de la persona sea el centro del mundo educativo, de que la familia sea la primera y originaria responsable de la educación de los hijos, según las propias convicciones, o que la libertad de enseñanza no venga afirmada, siendo estos derechos y libertades constitucionales.

Estos tiempos tan complejos, que influyen en la vida y madurez de nuestros alumnos, están necesitando una propuesta de educación integral que nuestra religión proporciona para construir personas fuertes, virtuosas, estables, honestas, responsables, cultas, felices, pues nuestras enseñanzas aportan los conocimientos necesarios para ayudar a los alumnos a madurar todas las dimensiones de su persona. La transcendencia es una dimensión fundamental, sin su reconocimiento y promoción la persona quedaría mutilada.

La metodología en la escuela se basa en una pedagogía y didáctica plenamente curricular pues la asignatura se estructura como las demás fundamentales con: contenidos, objetivos, criterios de evaluación, competencias, métodos adecuados a los distintos temas (arte, historia, milagros, parábolas y relatos bíblicos, ética y moral, mariología, eclesiología…), actividades que ayudan a alcanzar los objetivos, pero señalando como fundamentales los contenidos sobre los demás elementos del currículo pues sin estos no se alcanza el saber hacer.

Todo ello se consigue enseñando la verdad sobre Dios, sobre la Iglesia, sobre la persona y sobre el creado, partiendo de que la persona está creada a imagen y semejanza de Dios, redimida por Jesucristo, amada por Dios y llamada por Él a un fin sobrenatural, a verle cara a cara. Participa con su trabajo en la obra de la creación y de la redención (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia 263) y está llamada a vivir la libertad de los hijos de Dios que es vida de Gracia que permite también que la creación se vea liberada de la corrupción (Rm 8, 21).

Los ejes fundamentales de nuestra asignatura son:

*La formación integral de la persona y las relaciones con Dios, los demás, el creado, según la vida y el mensaje de Jesucristo que nos dicen que Dios es Amor, que muestran a un Dios Trinitario que es relación.

*La vida de la Iglesia desde la comunión y lo comunitario.

*Las preguntas fundamentales de la vida como son: el sentido último del nacimiento, de la vida, del dolor, del esfuerzo, del trabajo, el estudio, la misma muerte.

*Una visión humano-cristiana de la sociedad, promover una convivencia pacífica, justa y solidaria desde la Doctrina Social de la Iglesia.

*El cuidado del creado siendo este la casa común de la que nos habla el papa Francisco.

*El diálogo fe/cultura que favorece las relaciones entre las asignaturas desde un discurso interdisciplinar pues compartimos, con algunas de ellas, contenidos que han surgido a lo largo de la historia como son la Ética y los humanismos, Historia, Literatura, el derecho, distintas dimensiones del Arte (música, canto, arquitectura, escultura, pintura), contenidos que muestran las raíces cristianas de nuestra cultura, de la misma Europa y que van tratados académicamente.

En definitiva, nuestra asignatura construye el SER (en primer lugar), ayuda a SABER HACER, SABER CONVIVIR, SER FELIZ. Este es el orden y por ello merece el trato curricular semejante al de las demás materias fundamentales y ocupar el lugar que le corresponde en la estructura de la ley.

martes, 16 de febrero de 2021

Hacia un nuevo currículo de Religión Católica. Foro online de debate


¿Qué moral en clase de Religión? 

Por Julia Gutiérrez Lerones   
 
Mi comunicación en el FORO ABIERTO HACIA UN NUEVO CURRÍCULO DE RELIGIÓN

Presentación e imágenes, PDF IglesiaEnValladolid: http://www.archivalladolid.org/web/renovacion-del-curriculo-de-religion-y-moral/

Texto, Comisión para la Educación y Cultura: https://hacianuevocurriculo.educacionyculturacee.es/images/ponencias/juliagutierrez.pdf


 


Ya está abierta la web que nos dará la oportunidad de que todos podamos participar en la renovación del currículo para la asignatura de Religión y Moral Católica, al que la LOMLOE nos ha llevado.

Foro online de debate: Un diálogo entre todos y para todos

En él se indica el procedimiento de participación que puede ser de forma individual y grupal. Está abierto a todas las personas que lo deseen, y se puede acceder sin previa inscripción y en cualquier momento.

Es importante tenerlo en cuenta para ir pensando en aportaciones y reservar agenda para las emisiones online (se dejarán colgadas, pero en directo se podrán formular preguntas).

  • Cada martes, desde el  23 de febrero y durante los tres martes consecutivos (2, 9 y 16 de marzo), entre las 17.30h y las 19.30h, tendremos las emisiones de cada una de las sesiones. A su término, éstas quedarán alojadas en esta web y en el canal de YouTube de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura. Todas estarán disponibles para visualizarse en cualquier momento. De todo ello estará la correspondiente información en la web.  
  •  Concluida cada Sesión se colgará una síntesis de las intervenciones de cada ponente y se abrirá un formulario a través del cual se podrán enviar aportaciones al tema tratado en esa sesión. El formulario se cerrará a las 14,00 horas del siguiente martes y se abrirá el correspondiente al nuevo foro.

Se trata de aportar lo que no debe faltar en el currículo (no el cómo o quienes deben impartirlo). Sólo el qué, los contenidos, según las fuentes: epistemológica, psicológica, sociológica, pedagógico-didáctica. Las sesiones desarrollarán estas fuentes a la luz de los desafíos que se dan en nuestra sociedad (ver programa de cada sesión)

Os animamos a generar diálogo entre todos y para todos a partir de las propuestas que escucharemos cada semana. 


jueves, 28 de enero de 2021

Hacia un nuevo currículo de Religión

Convocatoria de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura 

¿Nos queréis ayudar a diseñar el nuevo currículo de religión?

Os presentarnos el programa de un interesantísimo FORO ONLINE ABIERTO: “Hacia un nuevo currículo de Religión”, convocado por la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, con vistas a la actualización del presente al que nos lleva la nueva Ley Educativa LOMLOE aprobada en diciembre por el gobierno.

En este proceso de renovación nos proponemos mirar a nuestro alrededor y acoger lo que está aconteciendo en los contextos locales y globales, en el ámbito de la educación, con una perspectiva internacional, en nuestra comunidad eclesial.

Participaremos desde las delegaciones diocesanas de enseñanza, centros educativos, entidades titulares, asociaciones de profesores, de padres y madres, colectivos y agentes sociales implicados, Escuelas de Magisterio y Facultades de Educación, Facultades de Teología e Institutos Superiores de Ciencias Religiosas  y especialmente, los  profesores de  Religión. Contamos con todos en este proceso de diálogo y participación para construir juntos el futuro.

Procedimiento:

Se celebrarán 4 sesiones: Cada una de ellas tendrá un foro abierto hasta el domingo siguiente para recibir aportaciones sobre el tema específico del programa.

Se iniciará el 23 de febrero para continuar los tres martes consecutivos (2, 9 y 16 de marzo), de 17.30h a 19.30h.

Las emisiones se podrán seguir a través del canal de YouTube de la Comisión Episcopal.

Se habilitará una web que estará activa a partir del día 15 de febrero, por lo que habrá tiempo para preparar las aportaciones y reservar agenda para las emisiones online que se dejarán colgadas. Se podrán formular preguntas en directo.

 Este será el acceso a la web 

Ánimo y aportad vuestras ideas, de esa forma ayudáis a los maestros y profesores de religión a desarrollar mejor su labor en la escuela.

Nuestra Diócesis también aportará su granito de arena el día 9 de marzo con la comunicación ¿Qué Moral en clase de Religión?

Gracias


Enlace página web


Presentación 

  
Programa 

jueves, 26 de noviembre de 2020

NOTA DE PRENSA CEE SOBRE LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN

 NOTA DE PRENSA CEE SOBRE LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN

 https://conferenciaepiscopal.es/sobre-la-nueva-ley-de-educacion/

El Congreso de los Diputados ha aprobado, en primer término, la nueva Ley de Educación que continuará su trámite parlamentario en el Senado, antes de volver definitivamente al Congreso para su aprobación definitiva.

La Educación tiene un significado singular y relevante para la vida y el futuro de niños y jóvenes, de las familias y de la sociedad entera. Es el ámbito donde se contribuye a edificar el porvenir de una nación y su salud democrática. Por la gran inquietud que ha generado la formulación y la manera de tramitarse de la nueva ley, nos parece necesario ofrecer ahora algunas reflexiones:

Antes de cualquier consideración queremos mostrar nuestro reconocimiento a todos los docentes que en este tiempo de pandemia están redoblando sus esfuerzos para seguir educando y formando a las nuevas generaciones. Es un trabajo silencioso, pero nos consta que se realiza con una dedicación personal y profesional que permite mantener la tarea escolar por encima de todo.

Por ello, lamentamos en particular que se haya procedido a la tramitación de esta ley a pesar de las difíciles circunstancias causadas por la pandemia y con unos ritmos extremadamente acelerados. Ello ha impedido la participación adecuada de toda la comunidad educativa y de los diferentes sujetos sociales.

Consideramos necesario insistir en que el verdadero sujeto de la educación es la sociedad, y, en primer lugar, las familias. No sería aceptable que el Estado pretendiera apropiarse de este protagonismo de la familia y de la sociedad -a cuyo servicio está llamado-, identificando el carácter público de la enseñanza con su dimensión organizativa de carácter estatal. No solo lo que es de titularidad estatal es público.  

Con el papa Francisco queremos recordar la urgencia de un Pacto Educativo Global, que el Gobierno ha aplaudido de manera informal, y que significa privilegiar el camino del diálogo, de la escucha y del acuerdo, de modo que las propias posiciones ideológicas (todas ellas “confesionales”) no se conviertan en criterio de exclusión. En palabras del presidente de la CEE al inicio de esta A. Plenaria: “sería conveniente que de este pacto educativo pudiera concretarse una ley sólida que no sea objeto de debate con cada cambio de color político en el Gobierno”.

Tras el camino recorrido durante la tramitación de la ley, vemos necesario pedir que esta ofrezca una mayor protección del derecho a la educación y la libertad de enseñanza, tal como se explicitan en el art 27 de la Constitución y en su interpretación jurisprudencial. Nos preocupa que esta ley introduzca limitaciones a estos derechos y libertades y, en primer lugar, al ejercicio de la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos.

Comprendemos y apoyamos los esfuerzos de las familias, plataformas y agentes sociales que en estos días se han movilizado en la defensa de estos derechos, y particularmente de los referidos a los alumnos con necesidades especiales.

En este mismo sentido afirmamos, de nuevo, que la ley debería recoger la “demanda social” en todas las etapas del proceso educativo: libertad de creación de centros escolares, libertad de elección de centro y propuesta educativa, trato en igualdad de condiciones a los diversos tipos de centro, para lo cual es necesaria la gratuidad de la enseñanza sin discriminaciones.

Lamentamos profundamente todos los obstáculos y trabas que se quieren imponer a la acción de las instituciones católicas concertadas. No es el momento de enfrentar entidades e instituciones educativas, sino de trabajar conjuntamente, en el espacio público, para ofrecer una educación adecuada a todos los niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país.

En diálogo con el Ministerio, la CEE ha recordado que no puede excluirse del ámbito escolar la educación de la dimensión moral y religiosa de la persona, para que ésta pueda crecer como sujeto responsable y libre, abierto a la búsqueda de la verdad y comprometido con el bien común, recibiendo para ello una formación integral. Por eso, ha propuesto que la enseñanza religiosa escolar quede integrada en un área de conocimiento común para todos los alumnos, en un modo que no genere para nadie agravios comparativos. Y ha recordado que esta asignatura no debe ser considerada ajena al proceso educativo, sino que ha de ser comparable a otras asignaturas fundamentales.

Lamentablemente la propuesta hecha por la CEE no ha recibido respuesta por parte del Ministerio. De hecho, el texto legislativo aprobado suprime el valor académico de la evaluación de la asignatura de Religión, y deja a los alumnos que no cursen esta asignatura sin una formación con contenido escolar.

Queremos recordar que no es aceptable la descalificación de esta asignatura o del trabajo de sus profesores como adoctrinamiento. Al contrario, respeta el conjunto de exigencias propias de su presencia en el ámbito escolar, relativas a la metodología o al estatuto del profesorado. Es escogida con buenas razones por una mayoría de familias, y reconocida en su contribución a la educación integral de la persona y su compromiso en la sociedad. De hecho, está presente en la mayoría de los sistemas educativos europeos.

La Iglesia ha desarrollado una gran tradición educativa, que ha sido y deseamos que siga siendo una riqueza de nuestra sociedad. Más allá del debate sobre una ley, es consciente de la necesidad de seguir defendiendo la inclusión escolar y educativa de la enseñanza religiosa escolar como integrante del ámbito de una necesaria educación moral. Y, como Pueblo de Dios, en todos sus miembros, seguirá trabajando para hacer posible el crecimiento, la libertad y la pluralidad de la propuesta educativa para servir así al bien de los alumnos, las familias y toda la sociedad.

Madrid 20 de noviembre de 2020